Traumatología y ortopedia · Múnich, Alemania

Rotura de menisco en Múnich: ¿necesito operarme?

¿Hay que operar una rotura de menisco? Conozca la rehabilitación, la sutura, el PRP y Microfat antes de una segunda opinión en Múnich, Alemania.

Rotura de menisco: tratamiento y segunda opinión en Múnich, Alemania

No todas las roturas de menisco necesitan cirugía. La decisión no depende solo del resultado de la resonancia o del tamaño de la rotura, sino también de su forma, estabilidad, síntomas, movilidad, estado del cartílago, lesiones asociadas y objetivos individuales de actividad.

En muchas lesiones meniscales estables, especialmente las degenerativas, el primer paso es un tratamiento no quirúrgico estructurado. En cambio, una operación temprana que preserve el menisco puede ser adecuada ante un fragmento desplazado con un bloqueo verdadero, determinadas roturas traumáticas reparables o una rotura de raíz meniscal que reúna las condiciones apropiadas.

Entre la fisioterapia y la cirugía también existen hoy opciones biológicas, como el PRP obtenido de la propia sangre del paciente y, para determinados hallazgos degenerativos, Microfat o tejido adiposo microfragmentado.

Lo más importante en breve

  • Una rotura de menisco en la resonancia no significa automáticamente que haya que operar.
  • En muchas roturas degenerativas estables sin bloqueo verdadero, una rehabilitación activa y estructurada es inicialmente el tratamiento más importante.
  • Una rodilla bloqueada de forma aguda, un fragmento desplazado reparable o determinadas roturas de raíz y roturas radiales grandes deben ser valorados pronto por un especialista.
  • Si es necesario operar, debe conservarse la mayor cantidad posible de tejido meniscal funcional.
  • El PRP puede ser una opción biológica para determinadas lesiones meniscales estables. Se han descrito mejoras clínicas, pero no puede garantizarse la cicatrización estructural del menisco.
  • Microfat puede valorarse en determinadas combinaciones de lesiones degenerativas del menisco, daño del cartílago y artrosis. La evidencia específica del menisco es, por ahora, menor que la del PRP.
  • Una segunda opinión resulta especialmente útil si se ha recomendado una meniscectomía parcial o si no está claro que el hallazgo de la resonancia explique realmente los síntomas.

Brevemente: ¿qué es una rotura de menisco?

La rodilla tiene dos meniscos: el menisco medial, en el lado interno, y el menisco lateral, en el lado externo. Están formados por fibrocartílago resistente y distribuyen las fuerzas entre el fémur y la tibia.

Por tanto, los meniscos son mucho más que simples «amortiguadores». Contribuyen a distribuir las cargas, estabilizar y lubricar la articulación, y proteger el cartílago articular.

Una rotura de menisco puede aparecer tras una lesión aguda, por ejemplo, durante un giro al practicar deporte. Sin embargo, es más frecuente que las alteraciones meniscales se desarrollen gradualmente debido a cambios en la estructura del tejido.

Esta distinción es importante para el tratamiento.

El resultado de una resonancia no basta para decidir el tratamiento

Una secuencia frecuente es:

Dolor de rodilla → resonancia → «rotura de menisco» → recomendación de cirugía.

La decisión no debería tomarse de forma tan simple.

Las alteraciones meniscales son frecuentes incluso en personas sin dolor de rodilla, especialmente en edades medias y avanzadas. Por ello, primero debe aclararse lo siguiente:

¿Esta rotura concreta corresponde realmente a los síntomas del paciente?

Entre los factores importantes están:

  • el mecanismo de la lesión
  • la localización del dolor
  • el derrame articular
  • la movilidad
  • el bloqueo verdadero
  • la estabilidad de la rodilla
  • las lesiones del cartílago
  • la artrosis
  • el eje de la pierna
  • las exigencias deportivas
  • el tratamiento previo.

La descripción de la forma de la rotura en el informe escrito de la resonancia tampoco es siempre completa.

Por ello, para una valoración de calidad conviene revisar, siempre que sea posible, las imágenes originales de la resonancia y no únicamente el informe radiológico.

¿Qué tipos de rotura de menisco existen?

La forma de la rotura influye considerablemente en el tratamiento.

Rotura degenerativa de menisco

Las roturas degenerativas se producen en un tejido cuya estructura está alterada y suelen asociarse a los siguientes cambios:

  • desgaste del cartílago
  • extrusión meniscal
  • artrosis de rodilla
  • cambios subcondrales

Estos cambios asociados son frecuentes.

Un pequeño giro puede desencadenar los síntomas por primera vez aunque la alteración del menisco ya existiera.

En las lesiones degenerativas estables sin bloqueo verdadero, un tratamiento no quirúrgico estructurado suele ser el primer paso adecuado.

Rotura traumática de menisco

Una rotura traumática aparece en relación con una lesión concreta, por ejemplo:

  • al jugar al fútbol
  • al esquiar
  • durante cambios rápidos de dirección
  • por un giro bajo carga.

También en este caso, «traumática» no significa automáticamente «operación».

En una rotura aislada estable sin bloqueo, el tratamiento no quirúrgico también puede ser razonable.

Sin embargo, hay una pregunta especialmente importante:

¿Es reparable la rotura y podría la espera hacer que se perdiera una función meniscal valiosa?

Rotura en asa de cubo y fragmento desplazado

En una rotura en asa de cubo, un fragmento alargado del menisco puede desplazarse hacia el centro de la articulación.

Si esto impide de repente extender por completo la rodilla, se sospecha un bloqueo mecánico verdadero.

Esta situación debe ser valorada pronto por un especialista en ortopedia.

La pregunta decisiva no es:

«¿Cuánto menisco tenemos que quitar?»

La primera pregunta debería ser:

«¿Se puede recolocar y preservar el menisco?»

Rotura radial

Una rotura radial atraviesa las fibras circulares del menisco.

Las roturas radiales completas de mayor tamaño pueden perjudicar notablemente la función del menisco de transmitir cargas mediante tensión circunferencial, conocida como «hoop stress».

Estos hallazgos deben valorarse de manera distinta a las pequeñas alteraciones degenerativas estables.

Rotura de raíz meniscal

Las raíces meniscales fijan el menisco a la parte superior de la tibia.

Una rotura completa de raíz puede reducir considerablemente la capacidad del menisco para transmitir cargas y favorecer su desplazamiento progresivo fuera del espacio articular.

Por ello, en pacientes adecuados sin artrosis avanzada puede ser razonable reparar la raíz meniscal.

En esta decisión deben tenerse en cuenta el grado de artrosis, el estado del cartílago, la extrusión meniscal y el eje de la pierna.

Rotura horizontal

Las roturas horizontales son frecuentes en un tejido meniscal con alteraciones degenerativas.

Pueden no causar síntomas, pero también provocar dolor en la interlínea articular relacionado con la actividad.

Las lesiones horizontales estables sin bloqueo se encuentran entre los hallazgos para los que pueden valorarse inicialmente opciones no quirúrgicas y, si procede, biológicas.

Un crujido no es lo mismo que una rodilla bloqueada

Muchos pacientes refieren:

  • crujidos
  • clics
  • enganches ocasionales
  • roces
  • resaltes.

Estos síntomas por sí solos no constituyen una indicación fiable de cirugía.

Un bloqueo mecánico verdadero significa que un fragmento de tejido desplazado impide físicamente el movimiento.

Debe distinguirse de:

  • extensión limitada por el dolor
  • postura de protección ante un derrame
  • rigidez transitoria
  • crujidos sin pérdida de movimiento.

Esta distinción es sumamente importante desde el punto de vista clínico.

¿Cómo se diagnostica correctamente una rotura de menisco?

Historia clínica

Primero se aclaran las siguientes cuestiones:

  • ¿Ha habido una lesión?
  • ¿Dónde se localiza el dolor?
  • ¿Cuándo aparece?
  • ¿Se hincha la rodilla después de la actividad?
  • ¿Puede extenderse por completo la rodilla?
  • ¿Hay sensación de inestabilidad?
  • ¿Qué deportes se practican?

Exploración clínica

La exploración incluye, entre otros aspectos:

  • movilidad
  • dolor a la palpación de la interlínea articular
  • derrame
  • estabilidad
  • pruebas de provocación específicas del menisco
  • eje de la pierna
  • carga funcional.

Resonancia magnética

La resonancia magnética es la técnica de imagen no invasiva más importante para evaluar el menisco.

Además del menisco, la valoración por resonancia incluye:

  • cartílago
  • ligamentos cruzados
  • ligamentos colaterales
  • hueso
  • derrame articular
  • membrana sinovial
  • articulación femoropatelar

Estas estructuras y hallazgos se valoran conjuntamente en la resonancia.

Radiografías

En los síntomas degenerativos, las radiografías en carga pueden ser decisivas.

Una rotura de menisco en una rodilla por lo demás bastante sana requiere una valoración terapéutica distinta de la misma expresión en una resonancia de una rodilla que ya presenta una gonartrosis importante.

Rotura de menisco: ¿cuándo es adecuada una operación?

Debe valorarse una operación especialmente en caso de:

  • bloqueo mecánico verdadero de la extensión por un fragmento desplazado
  • rotura traumática inestable y reparable
  • determinadas roturas en asa de cubo
  • rotura de raíz meniscal adecuada para reparación
  • rotura radial grande con repercusión funcional
  • asociación con una lesión ligamentaria que requiere cirugía
  • enganches repetidos y objetivables que corresponden a un fragmento inestable
  • síntomas importantes pese a un tratamiento no quirúrgico bien realizado, cuando los hallazgos y los síntomas concuerdan claramente.

Importante: incluso cuando se opera, el objetivo actual no es retirar la mayor cantidad posible de menisco, sino conservar la mayor cantidad posible de tejido meniscal funcional.

¿Cuándo no suele ser la operación el primer paso?

La meniscectomía parcial inmediata a menudo no es la primera vía de tratamiento en caso de:

  • rotura degenerativa de menisco sin bloqueo
  • rotura estable
  • hallazgo casual en la resonancia
  • crujidos inespecíficos
  • artrosis de rodilla como problema principal
  • daño importante del cartílago
  • ausencia de rehabilitación estructurada previa.

Especialmente en las lesiones meniscales degenerativas, los estudios aleatorizados de alta calidad muestran que una fisioterapia estructurada puede lograr a largo plazo resultados funcionales comparables a los de una meniscectomía parcial artroscópica temprana.

¿Sutura meniscal o meniscectomía parcial?

Sutura y reparación del menisco

Si una rotura es reparable, se intenta estabilizar el menisco y permitir su cicatrización biológica.

Esto es especialmente relevante en:

  • roturas longitudinales adecuadas
  • roturas en asa de cubo
  • determinadas roturas radiales
  • lesiones de las raíces.

La principal ventaja es:

Se conserva el tejido meniscal y, con él, la función del menisco.

Sin embargo, la rehabilitación dura más que después de una resección parcial.

Meniscectomía parcial limitada

Si una porción inestable del menisco no puede repararse de forma razonable desde el punto de vista biológico y mecánico, puede ser necesaria una resección parcial limitada.

Solo debería retirarse la cantidad de tejido necesaria.

Cuanto mayor es la pérdida de tejido meniscal funcional, más se altera a largo plazo la distribución de las cargas en la rodilla.

Por ello, la meniscectomía parcial no debe considerarse un sustituto equivalente de una sutura meniscal que sea adecuada técnica y biológicamente.

¿En qué consiste un buen tratamiento no quirúrgico?

«No quirúrgico» no significa limitarse a dejar la rodilla en reposo durante varias semanas.

Según los hallazgos, un tratamiento estructurado incluye:

  • adaptación temporal de las actividades y cargas que provocan dolor
  • mejora de la movilidad
  • entrenamiento del cuádriceps
  • entrenamiento de los músculos isquiotibiales
  • estabilidad de la cadera y el tronco
  • entrenamiento neuromuscular
  • mejora del control del eje de la pierna
  • entrenamiento del equilibrio
  • recuperación progresiva de la tolerancia a correr y saltar
  • rehabilitación específica del deporte
  • tratamiento de un derrame articular
  • tratamiento de la artrosis asociada
  • gestión individual de las cargas y la actividad.

La rehabilitación debe guiarse por la respuesta de la rodilla, no solo por las semanas transcurridas.

¿Puede ser útil el PRP en una rotura de menisco?

Sí. En determinadas lesiones meniscales estables que no causan bloqueo, el PRP puede valorarse como opción biológica.

PRP significa «platelet-rich plasma», es decir, plasma rico en plaquetas.

Para obtenerlo, se extrae sangre del propio paciente y se procesa hasta conseguir una fracción concentrada de plaquetas.

Las plaquetas contienen numerosas sustancias bioactivas de señalización que pueden influir en los procesos de reparación e inflamación.

Sin embargo, el PRP no es un producto uniforme. Entre las diferencias se encuentran:

  • concentración de plaquetas
  • proporción de leucocitos
  • número de infiltraciones
  • lugar de infiltración
  • método de preparación.

¿Qué muestra la investigación?

Los estudios sobre el tratamiento no quirúrgico con PRP de las lesiones meniscales muestran mejoras del dolor y la función en pacientes seleccionados.

Los resultados de imagen son más heterogéneos: en algunos casos se han descrito cambios o signos de cicatrización en la resonancia, pero la cicatrización estructural no puede garantizarse en absoluto.

Las revisiones sistemáticas más recientes confirman que el PRP es actualmente la terapia inyectable más estudiada clínicamente para las lesiones meniscales. Al mismo tiempo, siguen siendo relevantes las diferencias entre los estudios y los protocolos de PRP utilizados.

El PRP puede valorarse especialmente en:

  • lesiones degenerativas estables
  • determinadas roturas horizontales
  • síntomas persistentes pese a una rehabilitación estructurada
  • irritación asociada del cartílago
  • artrosis de rodilla inicial o moderada.

Ante un fragmento desplazado con bloqueo mecánico, el PRP no puede sustituir una estabilización mecánica necesaria.

¿Qué papel tiene el PRP si también existe artrosis de rodilla?

Las alteraciones degenerativas del menisco a menudo no aparecen de forma aislada.

Con frecuencia coexisten:

  • cambios del cartílago
  • irritación sinovial
  • extrusión meniscal
  • artrosis inicial o moderada.

El PRP se ha investigado ya en un gran número de estudios clínicos y aleatorizados sobre artrosis de rodilla.

Los trabajos de Boffa y sus colaboradores muestran, en particular, que la base científica del PRP ha crecido considerablemente más de lo que algunas evaluaciones de guías antiguas podrían sugerir.

Sin embargo, esto no significa que el PRP sea el tratamiento adecuado para todos los pacientes.

Los factores decisivos siguen siendo:

  • grado de artrosis
  • forma de la rotura
  • derrame articular
  • eje de la pierna
  • edad
  • nivel de actividad
  • objetivo terapéutico.

¿Es Microfat una alternativa para una rotura de menisco?

En determinadas combinaciones de hallazgos degenerativos, Microfat puede valorarse como terapia biológica basada en células.

Microfat, o tejido adiposo microfragmentado, se obtiene del propio tejido graso del paciente y se procesa mecánicamente.

El tejido contiene, entre otros componentes:

  • poblaciones de células estromales
  • poblaciones de células perivasculares
  • matriz extracelular
  • numerosas estructuras de señalización biológica.

Por eso, a Microfat se le suele llamar coloquialmente «terapia con células madre».

Una denominación médicamente más precisa es:

terapia regenerativa basada en células con tejido adiposo autólogo mínimamente manipulado.

¿En qué situación resulta especialmente interesante Microfat?

La situación de mayor interés clínico en la actualidad no es la rotura aislada de menisco con bloqueo agudo, sino la rodilla con cambios degenerativos que combina:

  • degeneración meniscal
  • lesión del cartílago
  • irritación sinovial
  • artrosis inicial o moderada.

Los estudios específicos del menisco muestran señales clínicas interesantes, pero la cantidad de datos es mucho menor que la del PRP.

Los estudios aleatorizados sobre artrosis de rodilla también muestran mejoras clínicas tanto después de Microfat como después de PRP, sin demostrar una superioridad general de Microfat.

Por ello, Microfat no debe considerarse un «PRP mejorado», sino una técnica biológicamente distinta con sus propias indicaciones.

¿Fisioterapia, PRP, Microfat o cirugía?

¿Fisioterapia, PRP, Microfat o cirugía?
HallazgoPrimera vía a menudo adecuada
Rotura degenerativa estable sin bloqueoRehabilitación estructurada
Rotura estable con síntomas pese a una buena rehabilitaciónRevisar el diagnóstico; puede valorarse el PRP
Combinación degenerativa de lesiones meniscales, daño del cartílago y artrosisTratamiento orientado a la artrosis; valorar PRP y, en determinados casos, Microfat
Rotura traumática reparableSopesar una operación que preserve el menisco frente a una estrategia no quirúrgica
Rotura en asa de cubo con bloqueo verdaderoValorar pronto la posibilidad de recolocación y sutura quirúrgicas
Rotura de raíz meniscal adecuada para reparaciónValorar pronto la posibilidad de reparación
Rotura radial completa grandeEvaluar su importancia funcional y si es reparable
Artrosis avanzadaNo tratar automáticamente el menisco; evaluar la enfermedad de la rodilla en conjunto

Este resumen no sustituye una decisión terapéutica individual.

Perspectiva desde la práctica clínica

«En una rotura de menisco, el término de la resonancia no debería determinar el tratamiento. Lo decisivo es que la forma de la rotura, los hallazgos clínicos, los síntomas y los objetivos de actividad encajen realmente. Especialmente antes de una meniscectomía parcial programada, merece la pena preguntar si se puede preservar el menisco o si una estrategia no quirúrgica es médicamente equivalente o más adecuada».

PD Dr. med. Daniel P. Berthold, especialista en ortopedia y traumatología

Segunda opinión antes de una operación de menisco: ¿qué debe revisarse?

Una buena segunda opinión no responde solo a:

«¿Operación sí o no?»

Debe aclarar:

1. ¿Es realmente el menisco la causa de los síntomas?

La localización del dolor, el patrón de síntomas con la actividad y la exploración deben concordar con la resonancia.

2. ¿Qué forma tiene la rotura?

Son especialmente relevantes:

  • dirección de la rotura
  • longitud de la rotura
  • estabilidad
  • desplazamiento
  • zona de irrigación sanguínea
  • proximidad a la raíz
  • extrusión meniscal.

3. ¿Cómo está el resto de la rodilla?

También deben valorarse:

  • cartílago
  • ligamentos cruzados
  • ligamentos colaterales
  • hueso
  • articulación femoropatelar
  • eje de la pierna.

4. ¿Se puede preservar el menisco?

Si se decide operar, debe aclararse de antemano:

  • ¿Es posible una sutura meniscal?
  • ¿Es necesaria una reparación de la raíz?
  • ¿En qué circunstancias se realizaría una resección parcial durante la operación?

5. ¿Ha sido realmente suficiente el tratamiento no quirúrgico?

El número de sesiones de fisioterapia no es el factor decisivo.

Lo relevante es:

  • contenido de los ejercicios
  • dosificación de las cargas
  • progresión
  • adherencia al programa
  • respuesta de la rodilla.

6. ¿Qué opción biológica es adecuada?

En las lesiones estables, según los hallazgos, también pueden valorarse PRP o, ante alteraciones degenerativas más complejas, Microfat.

¿Qué debo llevar a una consulta de segunda opinión?

Lo ideal es aportar:

  • imágenes originales de la resonancia o datos DICOM
  • informe radiológico de la resonancia
  • radiografías disponibles
  • resonancias anteriores
  • informes de operaciones previas
  • resumen de los tratamientos realizados
  • información sobre la operación que se propone actualmente.

Es especialmente importante saber:

¿Se ha previsto una sutura meniscal, una reparación de raíz o una meniscectomía parcial?

Preguntas que conviene hacer antes de una operación de menisco

  • ¿Qué hallazgo es probablemente la causa de mis síntomas?
  • ¿La rodilla está realmente bloqueada de forma mecánica?
  • ¿Cuál es la forma exacta de la rotura?
  • ¿Se puede suturar el menisco?
  • Si se recomienda una resección parcial, ¿por qué?
  • ¿Cuánto tejido meniscal habría que retirar?
  • ¿Qué opciones no quirúrgicas se han aplicado ya de manera suficiente?
  • ¿Es el PRP una opción adecuada para mis hallazgos?
  • ¿Existe también una lesión importante del cartílago o artrosis?
  • ¿En qué se diferencia la rehabilitación después de una sutura y de una resección parcial?
  • ¿Cuándo es realista volver a mi deporte?
  • ¿Cuál es el plan B si el tratamiento elegido no ayuda lo suficiente?

¿Cuándo puedo volver a hacer deporte con una rotura de menisco?

La vuelta al deporte no debería basarse únicamente en un número fijo de semanas.

Entre los factores importantes se encuentran:

  • rodilla en gran medida sin irritación
  • ausencia de hinchazón importante con la actividad
  • movilidad libre o suficiente para el deporte
  • fuerza muscular recuperada
  • buen control del eje de la pierna
  • apoyo seguro sobre una sola pierna
  • tolerancia a las exigencias específicas del deporte.

Tras una sutura meniscal, la rehabilitación depende de la rotura y de la operación y, por lo general, es bastante más prudente que después de una resección parcial.

En una rotura de menisco tratada sin cirugía, la carga aumenta gradualmente según la respuesta de la rodilla.

Preguntas frecuentes sobre la rotura de menisco

¿Hay que operar todas las roturas de menisco?

No. Muchas roturas estables, especialmente las degenerativas, sin bloqueo verdadero pueden tratarse inicialmente sin cirugía. Una operación resulta especialmente relevante si la rotura es mecánicamente inestable, causa un bloqueo verdadero, pone en riesgo una función importante del menisco o persisten los síntomas pese a un tratamiento no quirúrgico bien realizado.

¿Puede una rotura de menisco cicatrizar por sí sola?

Depende de la localización, la irrigación sanguínea, la estabilidad y la calidad del tejido. Las roturas próximas al borde externo suelen tener mejores condiciones biológicas para cicatrizar. Es importante saber que, aunque la rotura no desaparezca por completo en la resonancia, un buen tratamiento no quirúrgico puede dejar al paciente total o prácticamente libre de síntomas.

¿Un crujido en la rodilla es motivo para operarse?

No. Un crujido o un clic por sí solo no es una indicación de cirugía. Lo decisivo es si un fragmento inestable obstaculiza realmente el movimiento articular de forma mecánica y si las imágenes y la exploración clínica concuerdan.

¿Puedo correr o trotar con una rotura de menisco?

Depende de los hallazgos individuales. En una rotura estable sin derrame ni aumento de los síntomas, a menudo puede recuperarse gradualmente la tolerancia a la carrera. Si hay hinchazón recurrente, bloqueo o un aumento claro del dolor, debe revisarse la estrategia de cargas.

¿Puede el PRP cicatrizar una rotura de menisco?

El PRP puede influir en el entorno biológico y mejorar el dolor y la función en determinadas lesiones meniscales. Algunos estudios también han descrito cambios en la resonancia. Sin embargo, no es posible predecir de forma fiable ni garantizar una cicatrización estructural completa.

¿Qué es mejor: PRP o Microfat?

No hay una respuesta general. El PRP es menos invasivo y, actualmente, está mucho más estudiado para el menisco. Microfat puede resultar especialmente interesante cuando se combinan cambios degenerativos del menisco, del cartílago y artrosis. La elección debe hacerse después de la exploración y las pruebas de imagen.

¿Es Microfat una terapia con células madre?

Microfat contiene poblaciones de células estromales y perivasculares, por lo que coloquialmente se habla a menudo de terapia con células madre. Sin embargo, no se trata de células madre aisladas y multiplicadas en un laboratorio. Es más preciso denominarlo «terapia regenerativa basada en células con tejido adiposo autólogo microfragmentado».

¿Qué es una rotura de raíz meniscal?

Afecta a la fijación del menisco a la tibia. Una rotura completa de raíz puede perjudicar considerablemente la transmisión de cargas y favorecer la extrusión meniscal. Por ello, en pacientes adecuados debe valorarse pronto si una reparación es razonable.

¿Debería pedir una segunda opinión antes de una operación de menisco?

Una segunda opinión es especialmente útil si se prevé una meniscectomía parcial, si los síntomas y la resonancia no encajan claramente, si se sospecha una rotura de raíz o si hay dudas sobre si se han valorado suficientemente las opciones no quirúrgicas o biológicas.

No obstante, la valoración de una rodilla bloqueada de forma aguda no debe retrasarse innecesariamente.

¿Qué es más importante: la resonancia o la exploración?

Ambas deben considerarse conjuntamente. El resultado de la resonancia por sí solo no decide si hay que operar. Una decisión terapéutica sólida combina la historia clínica, la exploración, las imágenes originales, los hallazgos asociados y los objetivos individuales del paciente.

Conclusión: importa la función del menisco, no el término de la resonancia

Una rotura de menisco no es un diagnóstico uniforme.

En muchas lesiones degenerativas y estables sin bloqueo, un tratamiento no quirúrgico estructurado es el primer paso adecuado.

En cambio, ante determinadas roturas inestables, desplazadas, próximas a la raíz o con importancia funcional, puede ser razonable una operación que preserve el menisco.

El PRP amplía las opciones de tratamiento no quirúrgico, especialmente para determinadas lesiones estables y combinaciones degenerativas de cambios meniscales y del cartílago. Microfat representa otra opción biológica para determinadas rodillas con alteraciones degenerativas, aunque la base de evidencia es menor y su indicación debe establecerse con especial cuidado.

Si ya se ha recomendado una operación, la pregunta decisiva no debería ser:

«¿Con qué rapidez se puede operar el menisco?»

La pregunta debería ser:

«Para estos hallazgos concretos, ¿qué tratamiento conserva a largo plazo la mayor función posible de la rodilla?»

Segunda opinión sobre una rotura de menisco en Múnich

En la segunda opinión ortopédica se valoran conjuntamente los hallazgos clínicos, las imágenes originales de la resonancia, la forma de la rotura, el estado del cartílago, las lesiones asociadas y el tratamiento previo.

El objetivo es una decisión médica comprensible, con independencia de que finalmente se opte por un tratamiento no quirúrgico, biológico o quirúrgico.

Información médica

Esta información no sustituye una exploración médica presencial.

Si de repente no se puede extender la rodilla, hay una hinchazón importante tras una lesión, no es posible apoyar peso, o aparecen calor intenso, enrojecimiento o fiebre, debe realizarse una valoración médica pronta.

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